Diccionario de “Body Positive”

 

Por Ayelen Hamity y Sam Harrison

En AnyBody Argentina, muchas veces recibimos preguntas sobre nuestros valores.  ¿Por qué Argentina necesita una ley de talles? ¿Los otros países tienen? ¿Qué es el movimiento de positivismo corporal? Para la gente que no sabe mucho sobre nuestro tipo de activismo, o que está recién empezando a descubrir el body positive, algunos de los términos que usamos suelen ser confusos. En consecuencia, construimos este mini-diccionario de términos relacionados con nuestra organización, para explicar un poco los valores de AnyBody Argentina y lo que hacen las redes de Endangered Bodies a nivel global.

Activismo gordo

El activismo gordo quiere cambiar cómo la sociedad mira y trata los cuerpos gordos. La meta del movimiento es de eliminar la discriminación por peso, desde el tamaño de asientos públicos a prácticas discriminatorias de laburo. 

'Fat shaming':

El 'fat shaming' es el acto de burlarse o humillar a alguien por su peso, mientras que el ‘body shaming’ es burlarse o humillar a alguien por cómo se ve su cuerpo. Es decir, hacer que alguien se sienta "avergonzado" por el cuerpo que habita. 

 ‘Concern trolling’ (Hipocresía de la salud/falsa preocupación):

Con el advenimiento de las redes sociales y su éxito exponencial, surgieron formas públicas de ‘body shaming’ que proliferan en Internet. El ‘concern trolling’ se refiere a casos en los que alguien aparentemente está del lado de la persona que está siendo discriminada al mostrar "preocupación"; sin embargo, esta "preocupación" sirve para reafirmar una creencia errónea. El argumento generalmente sigue: "Te apoyo completamente, pero realmente no deberías hacer x, y o x". Por ejemplo: "Estoy de acuerdo en que debería haber diversidad corporal, pero realmente me preocupa tu salud y me parece que tendrías que bajar de peso". Esta forma de argumento perpetúa un mito muy siniestro acerca de la correlación entre la apariencia de un cuerpo y su salud relativa (ver HAES). 

Alimentación intuitiva

La alimentación intuitiva significa escuchar lo que le pide su cuerpo y deshacerse de la presión social que solemos tener de hacer dietas para perder peso. También significa soltar sentimientos de culpa conectados con el hecho de comer.

Autoaceptación y amor propio

La autoaceptación, y el relacionado pero a veces difícil de encontrar “amor propio” significa aceptar su cuerpo tal como es, y de manera más genérica, aceptarse a sí mismo. Eso no significa que uno tiene que amar su cuerpo todo los días (todos sabemos que eso puede ser difícil) pero sí significa entender que su cuerpo es válido tal como es, y merece ser valorado y aceptado. No hace falta cambiarlo. Por eso, consideramos que el amor propio es un proceso que puede fluctuar, no un destino. Respetar las fluctuaciones de ánimo significa entender que uno puede tener sentimientos positivos como negativos hacia su propio cuerpo. El problema surge cuando reconocemos que vivimos en una sociedad que nos impone mensajes odiosos hacia los cuerpos disidentes. Por lo tanto, hay que obtener una visión crítica hacia estos mensajes y desarrollar actitudes de cariño y respeto por nuestros cuerpos.  Si bien, la sociedad tiene que cambiar, y la responsabilidad no tendría que depender de que vos desarrolles una capacidad de resistencia contra mensajes de odio, es importante practicar actos de autocuidado mientras continuamos la lucha por una sociedad inclusiva.

La autoaceptación, y el amor propio, están relacionados con el movimiento de ‘body positive’.

Body Positive o positivismo corporal

El movimiento body positive dice que nadie debe ser tratado de forma distinta por su cuerpo. Eso significa que la gente de cualquier tamaño o habilidad física merece espacio y respeto en el mundo, y que nadie debería ser discriminado por tal. La discriminación de tamaño y apariencia es un problema sistémico, lo cual significa que no sólo los individuos, sino sistemas enteros en la sociedad perpetúan la opresión y exclusión de las personas con ciertos tipos de cuerpos. Este tipo de discriminación puede adoptar formas tanto abiertas como insidiosas: desde no encontrar ropa en tu talla, como es el caso en Argentina, hasta las micro-agresiones. Las micro-agresiones se refieren a casos en los que el trato diferencial no es intencional u ocurre de forma sutil. Por ejemplo, comentar sobre las decisiones alimenticias de una persona por el simple hecho de que es gorda: "¿Estás seguro de que deberías comer eso?" O "Eso no parece saludable para vos".

Vale la pena señalar que el movimiento ‘body positive’ ha recibido varias críticas por parte de otros activistas, sobre todo por su énfasis en cultivar emociones positivas y por ser co-optado por organizaciones capitalistas que promueven la diversidad corporal con incentivos económicos, y sin cuestionar la premisa de la ‘belleza’. Es decir, se construyen nuevas jerarquías de lo que se considera bello, manteniendo la misma lógica evaluativa que excluye a ciertos cuerpos. Además, el mandato de ser feliz en un sistema opresivo puede entenderse como poco realista y violento, y construirse en otra forma de opresión que vigila las emociones de las personas y quita el derecho a estar enojado (así como triste, frustrado o incluso neutral). Por esta razón, algunos activistas prefieren los términos "liberación corporal", "activismo gordx" o "neutralidad corporal". Replantear el movimiento de esta manera desaloja las expectativas al enfatizar que un cuerpo debe ser libre, y la relación que uno tiene con su propio cuerpo es una elección personal. 

Cuerpos hegemónicos y cuerpos disidentes

Los cuerpos que entran en un cierto molde--en general son cuerpos altos, flacos, occidentales--son muchas veces los únicos tipos de cuerpos visibles en los medios. Por lo tanto, la sociedad (especialmente los medios de comunicación y las industrias de belleza y moda) nos dicen que son "ideales" y, se transforman en lo que se considera ‘normal’ y ‘deseado’. Estos cuerpos no son inherentemente mejores (o peores) que otros cuerpos, pero son dominantes en nuestra cultura visual, a pesar de que solo un pequeño porcentaje de cuerpos se ajusta a ese molde, por eso les decimos cuerpos hegemónicos. En oposición a eso, los cuerpos disidentes son cuerpos que no pueden o se niegan a adaptarse a ese molde impuesto. Su existencia misma va en contra de la imposición cultural de los cuerpos hegemónicos, porque demuestran que los cuerpos existen en muchas formas y tamaños diferentes. Nos parece importante tener en cuenta que aunque los cuerpos hegemónicos se benefician de los mismos sistemas que oprimen a los cuerpos disidentes (Por ejemplo, ‘thin privilege’ se refiere a las recompensas sociales que uno adquiere por ser delgado), nadie está exento de las presiones sociales y las expectativas corporales (Vea: la cultura de la dieta.) Por lo tanto, la lucha hacia una sociedad inclusiva nos beneficia e implica a todxs!

Feminismo interseccional

El feminismo es un movimiento social y político que lucha por la igualdad de género. Debido a los privilegios históricos del género masculino (y ciertas manifestaciones de masculinidad), su objetivo es reparar y desafiar las injusticias pasadas con el propósito de construir una sociedad inclusiva. El término feminismo interseccional (FI) fue acuñado por Kimberlé Crenshaw en 1989 para hablar de la experiencia vivida de las mujeres negras. Dicho esto, la interseccionalidad intenta mirar más allá del género y reconocer que la raza, la clase, la orientación sexual, la capacidad y otros elementos de la identidad de uno pueden tener un impacto en la vida de esa persona. En otras palabras, el feminismo interseccional entiende a los humanos en su perplejidad y reconoce que los diferentes sistemas de opresión no solo están interrelacionados, sino que afectan a las personas de formas complicadas. Por ejemplo, una mujer blanca de clase media no tendrá las mismas experiencias que una mujer negra de clase media.

Al prestar atención a estas discrepancias, el FI propone una mirada más perpleja e inclusiva hacia las distintas formas de opresión y privilegio que existen en las distintas sociedades.

Gordofobia & discriminación de peso

La gordofobia es la discriminación o el miedo de la gordura y a los cuerpos gordos. La discriminación de peso es prejuicio contra una persona por su talle. Puede existir de forma institucional (por ejemplo, una marca de ropa que no vende ropas más grande que un cierto talle) o individual (por ejemplo, una persona que se ríe de otra por ser gordx).

Health at every size (HAES)/ “La salud a todas las tallas”

HAES o “la salud a todas las tallas”, es un movimiento inclusivo que, en sus propias palabras, "apoya a las personas de todos los tamaños a conseguir salud adoptando comportamientos saludables". Son críticos del mito de que la pérdida de peso es necesaria para lograr la salud. Por el contrario, los ensayos clínicos sugieren que un enfoque de HAES, en lugar de un enfoque de pérdida de peso, se asocia con mejoras en las medidas fisiológicas (por ejemplo, presión arterial, lípidos en sangre), comportamientos de salud (por ejemplo, hábitos alimenticios y de actividad, calidad de la dieta) y resultados psicosociales (por ejemplo, autoestima e imagen corporal).

La cultura de dieta

La cultura de dieta es una cultura que valora cuerpos delgados, y que considera que ser delgadx significa que unx es sanx. También, la cultura de dieta dice que para ser sanx, es obligatorio ser delgadx, y que ser delgadx es moralmente y estéticamente mejor que no serlo. Esto puede llevar a desarrollar trastornos alimenticios, dietas “yo-yo,” gordofobia, y discriminación contra los cuerpos gordos. AnyBody es una organización body-positive, y rechazamos la cultura de dieta y las dietas que se enfocan en bajar de peso. Creemos que cada unx debería hacer lo que su cuerpo le pide, sin juzgamiento.

Ley de Talles

En Argentina, muchxs consumidorxs no encuentran ropa en su talla, porque la mayoría de las tiendas no ofrecen ropa en un rango de talles suficiente amplio. La ley de talles  que propone AnyBody Argentina es una ley de talles nacional, coherente e inclusiva. Cuando se apruebe una ley nacional basado en cuerpos argentinos, hará más fácil que los Argentinos encuentren ropa en su talla, sin que cual sean.

Mujeres “Reales”/Cuerpos “Reales”

Muchas veces, cuando las empresas muestran cuerpos gordos en sus campañas publicitarias, dicen que son “mujeres reales” o que tienen “cuerpos reales” debido a la falta de representación de cuerpos gordos en los medios. El problema con eso es que todos los cuerpos son reales. Los términos sugeridos para cuerpos que no entran en el molde de lo que se considera ‘flaco’ son cuerpos gordos o ‘plus’ (o personas gordas o ‘plus’). Evitamos términos como "sobrepeso" y "obesidad", ya que conllevan un gran estigma dentro de la comunidad médica y el público en general. Por ejemplo, la palabra "sobrepeso" implica que algo está "sobre" o "arriba" y, por lo tanto, normaliza ciertos pesos sobre otros. Es decir, no nos referimos a alguien como "sobre-altura", simplemente nos referimos a él como alto. Del mismo modo, la palabra "obesidad" conlleva muchos prejuicios, ya que se usa en la tradición médica para hablar con personas de cierto IMC y a menudo se usa para justificar el tratamiento diferencial de pacientes gordos. Por estas razones, es importante ser crítico con los términos que usamos al describir el cuerpo humano.

Talles “Especiales”/ Talles Plus Size

Relacionado a las “mujeres reales,” vender “talles especiales” significa que una marca de ropa vende ropa de talle más grande. Pero en realidad, estos talles representan un gran porcentaje de la población, y no tiene nada de especial. Preferimos los términos “talles grandes” o “talles plus”. El mito de que los "talles grandes" existen fuera de la norma muchas veces resulta en un tratamiento diferencial de las personas con cuerpos más grandes. Por ejemplo, el incremento de precio entre una prenda más chica hacía una prenda de mayor tamaño. El cambio de precio se justifica bajo el argumento de que se usa más material para hacer ropa que es más grande. Aunque no se puede argumentar en contra del hecho de que se puede usar más material para hacer ropa más grande en lugar de ropa más pequeña, se puede (y debería) argumentar en contra de la idea de que esto justifica una diferenciación de precios. Se pueden usar dos argumentos para exponer la inconsistencia de esta lógica:

  • También existe una diferencia en la cantidad de material que se usa entre tamaños que se consideran "más pequeños", pero estos precios siguen siendo los mismos. Por ejemplo, un jean talle 26 usa mucho menos material para hacer que un jean de talle 30, sin embargo, el precio entre los dos tamaños suele ser el mismo.
  • La cantidad de material utilizado para hacer un producto casi nunca se ha correlacionado con el precio relativo de los productos. ¡Si no me crees, puedes mirar cualquier marca de shopping y fíjate que encontrás!

Otra justificación para la ropa de mayor precio que circula es la idea de que los talles más grandes requieren más mano de obra o técnicas especializadas para armar y, por lo tanto, deberían ser más caras. Una vez más, aunque estos hechos pueden ser ciertos, los argumentos anteriores aún se aplican. Suponiendo que se utilizan técnicas especializadas, es seguro decir que se utilizan diferentes técnicas para desarrollar una amplia variedad de ropa, y que estas prácticas no se correlacionan necesariamente con una diferencia de precio. Cuando hay un incremento en el precio basado en el tamaño de alguien, no solo hay discriminación basada en el cuerpo de uno, sino también se puede considerar un acto clasista.

 

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published this page in Blog 2019-09-17 12:34:54 +0100
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