Metas al borde del precipicio: Analizando la moda del "Thigh Gap"

large.jpgArtículo por mines, Lola C. y Laura F. para Proyecto Kahlo
Imagen por Just Smile vía weheartit. Reproducidos aquí con permiso.

¿Crees que tu peso es correcto? ¿Crees que el aspecto físico es muy importante? ¿Cómo te ves físicamente? ¿Te gustas? ¿Cómo crees que te ven los demás? ¿Crees que puedes modificar tu aspecto físico? ¿Desearías ser de otra manera? ¿Crees que tu vida cambiaría si pudieras ser diferente?

Respuestas afirmativas a estas preguntas y determinados patrones de comportamiento son los que hacen sospechar sobre la presencia de un trastorno de la alimentación en una paciente.

Bien conocidas son la Anorexia nerviosa y la Bulimia, pero ¿qué ocurre con las nuevas tendencias en las que las jóvenes se marcan metas a conseguir casi imposibles? Un claro ejemplo de ello es el thigh gap, ¿una nueva forma de trastorno de la alimentación?

Nos dice el DSM IV que podemos sospechar la existencia de un TRASTORNO DE LA ALIMENTACIÓN ATÍPICO cuando: no aceptarse tal como se es, tomar el cuerpo como algo que se puede moldear a voluntad, pensar en los alimentos únicamente en función a la relación con la ganancia de peso, creer que estos tienen cualidades o efectos diferentes a los científicamente reconocidos, tener una excesiva sumisión a estereotipos de la moda y una notable credibilidad a los medios de comunicación… Son pesamientos y actitudes peligrosas, que deben ser motivo de alarma y de un precoz control de la situación para evitar la aparición de la enfermedad en toda su sintomatología.

El “hueco entre los muslos” es una característica anatómica que sólo presentan algunas mujeres de forma natural y suele estar relacionado con el tamaño y disposición de las caderas. Lo más habitual  es que este “hueco” no exista, porque la curva natural del femur es hacia dentro, no en línea recta hacia abajo. Básicamente tiene que ver con tu estructura ósea. Algunas personas pueden tenerlo, otras no. No te centres demasiado en ello a no ser que tengas caderas anchas.

En su intento de ser aceptadas socialmente y ante la visualización constante de imágenes de los imposibles patrones de belleza existentes, están acrecentando este tipo de comportamientos con el riesgo físico y psicológico que ellos conllevan.

A lo largo de los últimos años nos hemos visto expuestas a imágenes como estas:

 thighgap2-300x225.jpg

Estos retoques son tan descaradamente irreales que pueden parecer incluso cómicos, pero existen otros mucho más sutiles que nos hacen interiorizar una idea de cómo deberían ser unos “muslos de verdad”.

Nos han llegado consultas a la redacción de chicas que pedían consejo para reducir el espacio entre sus muslos, porque estos se rozaban “antinaturalmente”. Pues bien, lo que decimos a estas chicas es lo siguiente: NO THIGH GAP NO PROBLEM!

Tenemos amigas, tenemos aficiones, tenemos proyectos, tenemos familia, tenemos amantes; tenemos muchas cosas maravillosas en las que ocupar nuestro tiempo en este planeta. Y, desde luego, poner en riesgo nuestra salud para conseguir un ideal de belleza inalcanzable no es una de ellas.

Si quieres ver cómo se puede ser bella sin necesidad de separar tus muslos, te invitamos a visitar el tumblr de Beauties without thigh gaps (Hermosuras sin thigh gap).

¡A quererse mucho!

Artículo original publicado en Proyecto Kahlo y compartido con permiso.

Do you like this post?
Firma nuestra peticion Bajate la guia en PDF