Cinco Lecciones Para Amar Tu Cuerpo

annual-LYBD-poster-contest-by-Erin-Agnoli-of-Illinois-233x300.jpgPor Maddie Ruud

Traducido por Sharon Haywood y Mayra Fusco

Hoy es Love Your Body Day (#LYBD)*, un día que nos inspira a evaluar qué relación tenemos con nuestros propios cuerpos—una área donde todos podemos mejorar. Hace 15 años, la Fundación NOW (Organización nacional para mujeres en los EEUU) nos ha impulsado a desafiar los mensajes sociales que dicen que nuestro valor como mujeres se mide por la apariencia física. Cada octubre, el mundo de los blogs explota con notas del LYBD, lleno de testimonios y sabiduría acerca de tener una actitud positiva hacia el cuerpo. Hoy, podrías tal vez tuitear para dar tu apoyo, regalarte un masaje, o simplemente tratarte mejora vos misma. Aunque el Love Your Body Day es un evento que pasa solo una vez al año, amar tu cuerpo no lo es.

Entonces, ¿cómo logramos un cambio duradero? Al estar rodeadas por mensajes que nos dicen constantemente que nuestros cuerpos son el problema, es muy fácil caer en la trampa y creerlo. Sabemos en el fondo que la única manera de mejorar la propia imagen corporal es cambiar nuestro modo de pensar, pero seamos honestas: es mucho más difícil armar un plan de acción para combatir pensamientos negativos que probar una dieta o comprar nueva ropa. Por eso, este Love Your Body Day, quiero presentar varias acciones fáciles para comenzar a hacer del amor a una misma una realidad concreta en nuestras vidas.

Dios los cría… Estudios psicológicos muestran que nuestras perspectivas se tornan más extremas cuando pasamos mucho tiempo con gente que comparte las mismas ideas. Si bien a menudo el concepto de “polarización grupal” se asocia con el mundo de la política, este fenómeno tiene lugar todos los días en nuestras relaciones con otras mujeres. Suena lógico; todas nos sentimos peor con nosotras mismas después almorzar con amigas que hacen dieta, ¿cierto? Pero llevado a un nivel más amplio, interacciones frecuentes de este tipo producen una insatisfacción corporal más profunda y a largo plazo. En lugar de esto, podés usar el efecto de la polarización a tu favor.

  • Elegí pasar más tiempo con gente que comparta tus opiniones sobre aceptación y salud en todos los talles. Considerá la idea de hacer un pacto con tus amigas para evitar conversaciones que se centren en autocríticas, dieta, peso o aspecto.

Si no te queda… Años después de mi supuesta “recuperación” de mi trastorno alimenticio, todavía tenía ropa guardada en el fondo de mi armario que usaba durante la peor recaída que tuve. Aunque sabia lógicamente que nunca podría entrar en esos talles otra vez sin sacrificar mi salud, guardaba las prendas dejando lugar (literal y mentalmente) a la posibilidad de que tal vez alguna vez las volvería a usar. Si bien mi caso es extremo, noté que muchas mujeres también guardan su ropa de cuando estaban “flacas”.

  • Dar o donar la ropa que no te queda puede ayudar adespejar el desorden mental (y también físico) y liberarte para centrarte en aceptarte como sos en el presente, en vez de aferrarte al pasado. Comprá ropa que te quede bien hoy, no ayer o el mes que viene, sin importar lo que dice el número en la etiqueta.

Palabras, palabras, palabras… Estudios revelan que las palabras que usamos afectan nuestra percepción de las cosas. Por ejemplo, colores con nombres distintivos realmente nos resultan más distintos que los que nombres más parecidos. La cultura popular está llena de palabras que modelan la manera en como pensamos, especialmente al usar adjetivos tradicionales y morales asociados a conceptos como “dieta” y “cuerpo”, que no son en sí mismos temas morales.

  • Evitá usar palabras como “buena” o “mala” para categorizar la comida. Quitarle la trascendencia moral también le quita el poder. Una porción de chocolate no es un dilema moral, solo es una porción de chocolate. Puede que haya ventajas y desventajas de comer chocolate, pero una comida es solo eso—una comida. Comerlo no te hace una mala persona, y evitarlo no hace mejor persona.

Sos lo que leés… Ponemos mucho énfasis sobre qué nos llevamos a la boca, pero tendemos a descuidar el control sobre lo que dejamos entrar a nuestra mente. Sabemos desde hace tiempo que actividades como mirar revistas de moda baja la auto-estima. Un estudio realizado en 1992 por la Universidad de Stanford muestra que las revistas femeninas—también las que incluyen contenido informativo de salud o sexualidad—hacen que la mayoría de las mujeres se sientan mal consigo mismas. Hace años, durante mi pasantía con una columnista de consejos famosa, noté que leer más revistas de moda y blogs de chismes estaba comenzando a afectar mis propias prioridades. Para mantener el trabajo tenía que estar al tanto de las últimas tendencias y novedades jugosas. Esto fue un factor decisivo a la hora de no aceptar un trabajo más estable con ella cuando terminó mi pasantía.

  • Ponéte a pensar en detalle en los programas que mirás en la tele, los blogs que leés y las revistas que comprás ¿Su contenido (o sus publicidades) dan un mensaje positivo acerca de temas relacionados con el cuerpo? Considerá no comprar esas revistas y mirar tus programas favoritos online o en DVD para saltear la publicidad.

Tomate un descanso… ¿Alguna vez, pensaste que no alcanzan las horas del día para hacer todo lo que querés? Un estudio de investigación de marketing de TimeInc dice que la mujer promedio dedica 50 minutos diarios a su rutina de belleza. Si tomamos en cuenta esto es probable que sí tengas tiempo, solo que estás pasándolo frente al espejo, revolviendo tu armario o bajo el secador de pelo.

  • Sacá 15 minutos de tu rutina de belleza en la mañana para hacer algo productivo para vos misma: cocinate un desayuno más consistente, leé Adios Barbie, escribí una carta a un amigo, sacá al perro a pasear más tiempo. Después de todo, al final del día, siempre vas a tener que sacarte la ropa y el maquillaje.

Al final, enamorarte es algo muy personal, y aprender a amar tu cuerpo no es una excepción. Como en una relación romántica, puede llevar un poco de tiempo averiguar qué funciona. Pero vale la pena recordar que amar tu cuerpo es más que una experiencia personal. Amarse a uno mismo es en este mundo un campo de batalla, pero también es una postura revolucionaria. Como Abra Fortune Chernik escribió en su libro Body Politic: “Aumentar de peso y sacar la cabeza del inodoro fue el acto más político de mi vida.” Si bien es cierto que “tenés que hacerlo por vos misma”, a veces es un consuelo saber que cada avance que hacés para amar tu propio cuerpo es, “Un pequeño paso para vos pero un gran salto para la humanidad femenina”.

*Publicado el 17 de octubre 2012 en Adios Barbie.

 Compartido con permiso.

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