Acoso y sobrepeso

stop_bullying.jpgPor Iréné Celcer* Participante de La Cumbre de Especies en riesgo de extinción

Imagen por glupiiii vía tumblr.

La primera década del siglo XXI trajo aparejada muchas investigaciones en el tema sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes. Al menos una investigación encontró una relación entre acoso escolar y obesidad. 

A primera vista al menos, pareciera que los investiadores se agupan en dos campos:

1) Quienes interpretaron que denunciar tal relación significa agregar a la histeria colectiva con respecto a la obesidad infantil;

2) Aquellos que opinan que es importante descubrir la existencia de tal relación, ya que muchos de los programas que se ocupan del tema acoso escolar no tienen en cuenta la relación entre sobrepeso y acoso.

Desde la clínica de un consultorio me parece importante tener en claro lo siguiente:

1) Los motivos por los cuales los acosadores atacan a sus víctimas varían.

2) Si bien el peso puede ser un tema en el que el acosador enfoque su campaña destructora; el ‘sobrepeso’ nunca debe ser motivo para culpar a quien es acosado por el trato que recibe. (Si no fuera su peso sería otra característica la que el acosador elegiría). Y además, ¿quien decide cual es un peso adecuado?

3) Es importante entender que el acosador elige un blanco vulnerable.

4) Conformar en cuanto a la apariencia física se refiere es un tema álgido, sobre todo para todos los adolescentes.

5) Inseguridad con respecto a su imagen corporal suele volver a niños y adolescentes vulnerables.

6) Debemos enseñar que el cuerpo humano varía; no todos podemos ni debemos tener las mismas medidas.

7) Debemos enseñar que el cuerpo humano y su apariencia física es un tema privado; no uno que merezca el comentario público.

8) La idea de que es importante que haya diversidad humana debe aplicarse en cuanto a la estética física. Es importante que nuestros hijos y alumnos aprendan este concepto.

9) Es importante crear una cultura en la que los testigos de acoso puedan atestiguar a favor del acosado; una cultura en la que denigrar a alguien por su peso (o por cualquier otro motivo) es inacceptable.

10) Diga ¡BASTA! A cualquiera que comente negativamente acerca del cuerpo de otra persona, hágale saber que los comentarios acerca de la imagen de otros son dañinos para todos; incluso para la persona que los hace. ¿Porqué? Porque está fijando su atención en aquello que en definitiva, no ayuda a nadie.

Iréné Celcer es una profesional de la salud mental con una amplia experiencia en trastornos alimenticios y percepción del cuerpo. Artículo publicado aquí con permiso. Imagen de glupiiiii reblogeada aquí con permiso.

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